Frente a una lógica férrea y unívoca, el pensamiento débil es necesidad de dar libre curso a la interpretación; frente a una política monolítica y vertical del partido, necesidad de apoyar a los movimientos sociales transversales; frente a la soberbia de la vanguardia artística, recuperación de un arte popular y plural; frente a una Europa etnocéntrica, una visión mundial de las culturas.
Gianni Vattimo
Introducción
El concepto “pensamiento débil” se debe al filósofo italiano Gianni Vattimo, quien lo ideó para describir el cambio de paradigma creado por el Postestructuralismo a raíz de lo que Lyotard llamó “ el fin de los grandes relatos” , es decir, el abandono de la pretensión de conformar la humanidad de acuerdo a valores iguales e inamovibles. El Postestructuralismo ,uno de los movimientos culturales distintivos del Posmodernismo, intentó llenar el vacío creado en la izquierda mundial al conocerse la tiranía ejercida por la U.R.S.S. tras el Telón de Acero y fue la aportación de los nuevos pensadores franceses (en su mayoría marxistas) a la universidad norteamericana, en los críticos años 70. Tomando como bandera las filosofías de Nietzsche y Heidegger, focalizadas en el individuo , estos profesores extranjeros en tierra americana, forjarían un nuevo relativismo moral en Occidente.
Para Vattimo el pensamiento débil «únicamente puede ser el pensamiento de los débiles, sin duda no el de las clases dominantes, que siempre han obrado para mantener y no poner en cuestión el orden establecido del mundo ». Este pensamiento es relativista , multicultural , interpretador libre de la realidad -sin sujeción a la lógica- , y también anti-metafísico en la medida en que no propugna un orden objetivo del ser. Esta descripción del filósofo italiano encaja de modo natural con el significado que asignaron los franceses a su movimiento posestructuralista : aunque estábamos, pues, ante los mismo conceptos, la denominación de pensamiento débil hizo fortuna , si bien con el tiempo cedería terreno ante el de Pensamiento Políticamente Correcto (PC) con que fue bautizado el movimiento francés en los ambientes académicos , antes de que pasara a ser controlado por las élites intelectuales norteamericanas.
Adoptado desde el principio por la élite académica y el activismo medioambiental, el Pensamiento PC o ,en denominación de Vattimo, Pensamiento Débil, no llegó nunca a ser el pensamiento de los débiles y desvalidos , pero la idea se ejerció en su nombre, propugnando una tercera vía alejada de los dogmatismo ideológicos tradicionales de comunismo y capitalismo. Esta tercera vía con pretensiones de neutralidad, no fue tal, pues acabó convirtiéndose en un neomarxismo , trufado de filosofía existencialista y psicoanálisis; de menor “graduación” -eso sí- que el marxismo original , pero con parecidas intenciones de dominio universal, aunque esta vez en el ámbito de las conciencias : propugnaba el estilo de vida decadente del “dejarse llevar” , sin valores , sin otros dogmas que los propios del movimiento, rehuyendo la violencia, el pluralismo ideológico , minimizando el riesgo e incentivando el pensamiento único : una suerte, en fin, de nihilismo destinado a socavar en el medio plazo el exigente orden capitalista mundial. Por diversas circunstancias históricas, ( especialmente la caída de la U.R.S.S. , el fin de la Guerra Fría y la supervivencia del capitalismo) este Pensamiento Débil ha pasado a ser la característica fundamental del movimiento encarnado por lo Políticamente Correcto (PC),a nivel global, lo que está trayendo consecuencias nocivas para la humanidad y , en especial, para el mundo Occidental, a partir de la última pandemia.
El virus que trastocó nuestro mundo de progreso.
El mundo funcionaba con razonable fluidez, hasta que la naturaleza ( o un negligente laboratorio chino) se interpuso en su rutinario discurrir, en el año 2019. Ha bastado una gran pandemia ( la primera en un siglo) para que hayamos descubierto las inseguridades de nuestro modo de vida . Descubrimos ,de pronto, que estábamos indefensos , y no sólo en los aspectos relativos a la salud, sino ante el empobrecimiento de nuestro estilo de vida, la ruina de la economía, la escasez de la energía e incluso el riesgo de guerra nuclear, que desde hace tiempo dábamos por superado. Hay, sin embargo, aspectos positivos derivados de esta inesperada crisis y el más significativo ha sido el hecho de constatar que el pensamiento único de lo Políticamente Correcto(PC), que muchos pensadores de izquierda consideraban la panacea universal, nos lleva inexorablemente al desastre, por haberse demostrado incapaz de ofrecer las respuestas enérgicas que los eventos extraordinarios -como la pandemia- exigían. La sospechosa aparición del virus y su rápida difusión mundial; la forma temerosa en que Occidente ha reaccionado ante este gran desafío y las consecuencias derivadas del (mal) camino elegido para combatirlo, ponen en evidencia que el concepto (PC) no puede aspirar a ser un gobierno mundial en la sombra, dadas sus ineficacias e inhibiciones.
Covid19: El comienzo de la tragedia.
La primera consecuencia del pensamiento débil de Occidente fue el modelo adoptado para defenderse del virus, que resultó ser un plagio del método colectivista-dictatorial ideado por el gobierno comunista chino y que fue bendecido por la O.M.S. en su calidad de Sancta Sanctorum del colectivo médico internacional. Copiado primero por Italia y, después , por todos los países del mundo civilizado -USA incluido-, el mismo país que había dejado escapar el virus de sus fronteras, se impuso, paradójicamente, como referente sanitario de Occidente . Su método consistió, sin embargo, en resucitar procedimientos medievales de lucha contra las epidemias, con el confinamiento indiscriminado de la población y la clausura de la producción y el comercio “hasta la llegada de la vacuna”. Una clase política irreflexiva y siempre temerosa de ser acusada de genocidio imprudente por las fuerzas antisistema, jugó la carta ultra-conservadora , olvidándose de las conquistas científicas y sociales de siglos de progreso. Ni siquiera un presidente como Donald Trump, que habitualmente presume de testosterona, se atrevió a desafiar el pensamiento débil que recorría el mundo con origen en la O.M.S. : con su comportamiento “ovejuno “ (como Merkel, Pedro Sánchez y muchos otros) Trump terminó, pues, de sentenciar al mundo occidental.
El olvido de la Ley de Pareto o cómo matar virus a cañonazos.
El Principio de Pareto, también conocido como la regla del 80-20 , viene a decir que, en los más variados sucesos de la vida humana, el 80 por ciento de los resultados encuentran su explicación en el 20 por ciento de los elementos intervinientes . Esto es algo que se vio desde el comienzo de la pandemia del Covid19 , donde aproximadamente el 80 por ciento de fallecimientos y casos más graves, se daban entre la población de mayor edad y las personas con patologías previas, que, en su conjunto, se aproximaban grosso modo al 20 por ciento. Quedaba, pues, claro desde el principio que aplicar indiscriminadamente las misma “receta” a toda la población -ignorando las enseñanzas de Pareto- , suponía en la práctica “matar virus a cañonazos” . Sin embargo, el Pensamiento P.C. que domina Occidente , y que siempre ha considerado al sociólogo y filósofo Vilfredo Pareto, como un filofascista, tenía su propia visión del problema , que no era otra que erigirse en paladín del humanitarismo, evitando cualquier arbitraje entre salud y trabajo que supusiera correr el más mínimo riesgo de perder vidas : “Los más importante es la salud “ , se nos dijo rotundamente desde el pensamiento débil o PC. , añadiendo “porque de nada vale la economía, si estamos todos muertos “: un silogismo aparentemente intachable si no fuera porque, en países del tercer mundo, había mucha gente inmune al virus que, sin embargo, podían morir de hambre . Pero esta pobre gente parecía no importar demasiado al pensamiento PC.
La humanidad confinada del siglo XXI ,vivo retrato de la decadencia de Occidente.
Los que conocemos un poco -no demasiado- las reglas de la economía, advertimos en su momento, vía Twitter, que el espectáculo inédito de contemplar a gran parte de la humanidad tumbada en el sofá , comiendo a dos carrillos, mientras disfrutaban con largas series de Netflix y veían satisfechos -los que cobraban un salario- cómo crecían sus ahorros gracias a un encierro obligado, era un espectáculo desolador. Porque no podía sino conducir a una grave situación inflacionaria, dado que el aparato productivo mundial había colapsado en su mayor parte. Desgraciadamente, no recordamos haber oído ninguna advertencia por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) ni de la Unión Europea (UE) , o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con tantos economistas brillantes en sus filas , que lo único que hicieron fue “calcular las pérdidas de PIB por naciones y los años que llevaría su recuperación” . Ningún pronóstico, sin embargo, sobre inflación, demostrando que tales instituciones y sus técnicos estaban afectados de Pensamiento Débil, es decir , eran cómplices de lo Políticamente Correcto (PC). Curiosamente, los efectos negativos no comenzaron a percibirse hasta que el peligro del virus bajó y la economía empezó a desentumecerse , porque entonces se vio que el aparato productivo iría un tiempo “al ralentí” como consecuencia del cuello de botella generado por las decenas de miles de contenedores paralizados en los puertos de todo el mundo. Situación típica, pues, de desequilibrio producido por la confluencia de una escasa oferta y una creciente demanda, lo que generaba una presión inflacionista inevitable. Y todo ello sin conocer todavía la casuística completa que suponía en la práctica parar la economía mundial y hacerla después funcionar sin problemas.
Volvemos a la inflación de hace 40 años.
Los precios comenzaron de pronto a crecer, dejando con la boca abierta a políticos, economistas y público en general, todos ellos preguntándose ¿qué estaba pasando para alcanzar en poco tiempo una inflación de casi dos dígitos , que nos devolvía a los peores momentos de la economía de los años 70/80, con la crisis petrolera originada por la guerra en Oriente Medio ? Como siempre ocurre en las grandes catástrofes, nadie admitió su culpa , asignando ésta sin mayor precisión “ a la horrible pandemia”. Hubo, no obstante, una consecuencia positiva : los sucesivos recrudecimientos de la pandemia ya no fueron objeto de confinamiento general. Por fin los políticos se habían percatado de su error -aunque nunca lo admitirán en público- y decidieron hacer lo que no habían hecho en el comienzo de la pandemia: decidieron que en el futuro había que seguir trabajando mientras se combatía el virus, si no queríamos ir a una catástrofe económica todavía peor. ¿El pretexto para cambiar de política? Que ahora teníamos la vacuna y podíamos combatir mejor la pandemia. Todo muy razonable si no fuera porque la vacuna evitó principalmente la muerte de los que, por edad, no trabajaban ( los mayores), lo que nos devolvía a la ley de Pareto y a la pregunta ¿por qué no se confinó sólo a la población de riesgo? : por miedo, obviamente, a que falleciese un cierto número de personas jóvenes, algo que era inevitable y que, sin embargo, los temerosos políticos de hoy no se pueden permitir, aunque sea al precio de cargarse la economía mundial. (Como muchos países tampoco se permitirían ayudar con armamento a Ucrania, o sancionar económicamente a Rusia, sin actuar bajo el paraguas de la UE). Con la vacuna, no obstante, si moría alguien de 40 años , siempre se podía culpar a los “negacionistas ”, con lo cual el Pensamiento Débil salvaba la cara.
Pensamiento débil, Capítulo II: Biden sale a la carrera de Afganistán.
Aparentemente , la salida vergonzosa de Afganistán protagonizada por USA y sus aliados, no tuvo más consecuencia que dejar maltrecho el orgullo de Occidente, al verse derrotados militarmente por una banda de ovejeros pastunes , adiestrados por alumnos de las madrasas de Pakistán, donde sus clérigos aprenden la fe islamista más beligerante. En la práctica, sin embargo, este desgraciado hecho histórico ha tenido otras “molestas” consecuencias geoestratégicas : ha servido, por ejemplo, para envalentonar a Putin, el líder ruso, quien al observar el comportamiento timorato de la coalición occidental , y en especial de Biden, decidió que era el momento de retomar la conquista de Ucrania , dejada en un impasse desde que Rusia se apoderara de la península de Crimea , vulnerando los acuerdos de Budapest , firmados por el presidente Clinton durante su mandato. Nuevo golpe, pues, a la economía occidental, debido a que Rusia se había erigido en los últimos años en el rey de la energía europea , con la ayuda de políticos ingenuos como Merkel, quien convirtió Alemania en el principal cliente gasístico, de los rusos, mientras desmantelaba sus centrales nucleares por presión de los Verdes, sus socios de gobierno ecologistas . Y ahora -ya sí- llegamos a los dos dígitos de inflación , por obra y gracia de esta nueva muestra de Pensamiento Débil encadenado , que comienza en Obama por no hacer cumplir los acuerdos de Budapest ,( impidiendo la conquista de Crimea), sigue en Biden por su ataque de pánico ante los talibanes y concluye con Merkel, al plegarse a las exigencias de los Verdes y poner el futuro energético de su país en manos de Putin, el invasor de Ucrania: ¡ el zorro al cuidado del gallinero ¡ El pensamiento débil o políticamente correcto ha empobrecido, pues, a Occidente moral y económicamente , pero nadie pide disculpas.
Un futuro poco halagüeño.
Pero tenemos más problemas derivados de este pensamiento débil que parece haber perdido, no sólo el carácter, sino la capacidad de raciocinio, como expresan sus postulados fundacionales. Podemos mencionar, por ejemplo, cómo la UE ha decidido combatir el cambio climático en el momento más inoportuno de la historia, urgido por un movimiento ecologista mundial que se moja los pantalones cada vez que el termómetro pasa de 30 grados. (Un nerviosismo poco aconsejable visto lo ocurrido en Alemania por la presión de los Verdes). El caso es que, con la idea de promocionar las fuentes renovables , la UE decide fijar el precio de todas las energías tomando como referencia la cotización del gas , que , como ya saben, se ha ido por las nubes a raíz de la guerra de Putin. ¿Resultado? : grandes subidas de los combustibles de vehículos, mientras el coste de la electricidad se duplica , triplica o quintuplica , lo que a su vez pone en riesgo la viabilidad del auto eléctrico, otra de las medidas anti-cambio climático vendida a golpe de trompeta . Un error, pues, tras otro , por parte de una clase política que no está dando la talla, y que debería pedir disculpas urbi et orbe a la ciudadanía, minutos antes de renegar del Pensamiento débil y dimitir en bloque.
Alonso Cortés
-16 de agosto de 2022-
P.S. ( primera semana de noviembre). La presidenta del BCE, Lagarde, declara que la inflación actual “ha surgido de la nada”. Esperábamos mejor análisis de tan alta autoridad económica, pero es que los grandes cargos ejecutivos están últimamente muy devaluados ( y no sólo en España) . Lagarde debiera conocer la máxima de Einstein de que “si reiteras tus actuaciones, cosechas siempre lo mismo”. En el siglo XIV la peste negra dejó una inflación galopante, que fue el principio del fin del feudalismo. En el siglo XXI, hemos repetido los confinamientos de la Edad Media, con motivo del Covid y los resultados, como era de esperar, se cosechan en forma de una inflación desconocida desde hace 40 años. Lo triste es que nadie lo previó.