De todos los sentimientos que tiranizan el alma, no hay ninguno tan funesto al hombre, tan contrario a la humanidad , ni tan fatal para la tranquilidad del mundo, como la ambición desenfrenada, o el amor excesivo a la falsa gloria . (Federico II de Prusia, Anti-Maquiavelo)
Cesar Borgia , hijo del Papa español Alejandro VI , ha pasado a la historia como un personaje hábil, audaz y sin valores , que hizo su carrera de clérigo, noble, político y condotiero (jefe de tropas mercenarias) a la sombra de su poderoso y corrupto padre.Su lema en latín Aut Cesar Aut nihil ( “o César o nada” ) era representativo de su exagerada autoestima -rayana en el narcisismo- que se sostenía en parte por su conciencia de poseer un aspecto viril y unas facciones agraciadas que encandilaban a las mujeres . Ya durante su adolescencia era un joven de tipo atlético, capaz , según rezan las crónicas de la época, de romper una lanza con sus manos, cabalgar hasta la extenuación de los caballos y alancear toros. Con el tiempo se convertiría en un hombre alto, fuerte , con una ambición a la medida de su gran energía. El filósofo Nietzsche esbozará en La Gaya ciencia su concepto del Superhombre en base precisamente al perfil de César Borgia, convertido para la ocasión en héroe de la vitalidad , de la naturaleza vigorosa y -cómo no- atleta de la amoralidad , factor este imprescindible para el gran subversor de valores que fue el pensador alemán. Borgia representaba, en fin, el tipo de líder que ha fascinado desde siempre a débiles y timoratos con ensoñaciones de grandeza, por ser el contrapunto de cualquier carácter pusilánime. Maquiavelo lo eligió como prototipo del perfecto gobernante en su ensayo El Príncipe, debido a cualidades como la astucia, la determinación, el pragmatismo y la ausencia de escrúpulos, valores todos ellos muy apreciados con vistas a la supervivencia política en los turbulentos tiempos renacentistas.
Parecidos razonables: Pedro Sánchez vs. César Borgia.
La supervivencia, contra todo pronóstico, de Sánchez y de su gobierno social-comunista, se explica a partir de una oposición política que , como de costumbre, no hila demasiado fino por lo que ha minusvalorado desde el principio sus habilidades políticas, considerándole sin más “un segundo Zapatero”, es decir, un político inexperto con buena planta y escasas luces, que, con algo de suerte, sería devorado por sus propios socios de gobierno. Cierto que nadie podía esperar en él una postura tan radical y poco decorosa en cuestiones de Estado, con sus mentiras y contradicciones que dejaron atónito al país, pero su especial modo de hacerse con el poder , ya evidenciaba que estaba dispuesto a traicionar los principios más sagrados de la Transición, con tal de gozar de una oportunidad para ocupar la Moncloa. Aún así debemos convenir, en que Pedro Sánchez es un adversario más serio de lo que inicialmente parecía , revelándose como una actualización al siglo XXI de lo que significaba César Borgia en el siglo XV : un político hábil , perseguidor de sus objetivos , mentiroso y falaz (según corresponda), pragmático, soberbio, narcisista, iconoclasta, ambicioso y con una osadía nada común. Un individuo poco recomendable como amigo, pero menos como enemigo, ya que se las arregló para mandar a casa a pesos pesados como Mariano Rajoy, Susana Díaz, Carmen Calvo o José Luis Ávalos , e indirectamente, a Pablo Iglesias y Pablo Casado . Ahora los expertos se preguntan si no llevará a Feijóo por el mismo camino. (De momento con la única que no puede es con Isabel Díaz-Ayuso , la presidenta de la Comunidad de Madrid, quien le ha ganado casi todos los pulsos)
El diccionario “borgiano” de Pedro Sánchez.
Las actitudes coincidentes en política son llamativas entre César Borgia y Pedro Sánchez, como corresponde a personalidades tan afines, salvando, naturalmente, las distancias culturales de más de cinco siglos. Estas serían sus principales facetas coincidentes, algunas de más nuevo cuño, pero todas ellas bajo el denominador común del oportunismo y la falta de escrúpulos:
Ambición
La ambición es la nota fundamental del carácter de Pedro Sánchez y el motor de sus principales desmanes en política: por ambición recorrió España con su coche cuando fue expulsado de su cargo de secretario general del PSOE y decidió recuperarlo en las siguientes elecciones primarias del partido. Por ambición maquinó acabar con Mariano Rajoy mediante una moción de censura contra natura , sin precedentes en la historia reciente de España; y por ambición, en fin, ( o si se quiere por miedo a perder su poder), intercambia votos coyunturales en el Parlamento, por concesiones institucionales (es decir, irreversibles) hechas a los enemigos declarados de España. “O Cesar o nada” parece también ser el lema de este personaje sin tradición política familiar, pero con una ambición personal a la medida de su presencia física.
Amoralidad
La amoralidad en Pedro Sánchez se evidencia fundamentalmente en la forma en que conquistó el poder y las maneras nada ortodoxas con las que lucha por conservarlo. En poco países del mundo podría llegar a la presidencia por medios democráticos, un individuo que,primero, ayuda a evitar un delito de Secesión de una de sus principales regiones, para después y sin solución de continuidad, aliarse con los rebeldes en la misión de sustituir al presidente del gobierno que había parado el golpe secesionista. Como se suele decir “hay que tener la cara de cemento armado” para protagonizar este tipo de piruetas políticas y pretender seguir siendo un personaje respetado en España y en Europa. (Lo desgraciado del caso, es que no sólo lo pretende, sino que lo consigue ,siendo actualmente uno de los políticos más populares de la UE). Sin olvidar que , para mantenerse en el puesto, se hacen concesiones bochornosas a los independentistas :primero les ahorramos el cargo con mayor castigo, como es el delito de Rebelión , sustituyéndolo por el menos grave de Sedición; luego se les saca de la cárcel mediante indultos y, finalmente, se elimina la ley de Sedición , para que si tienen la intención de repetir el golpe (como han prometido) , lo tengan más fácil. Por ejemplo, el renovado delito de Sedición se denomina “desórdenes públicos agravados”, es decir que el nuevo Puigdemont que se ponga ante las cámaras de la CNN, proclamando formalmente la independencia de Cataluña, originará probablemente altercados en las calles y un cataclismo informativo que sin duda afectará al prestigio de España en el mundo y a las Bolsas de Valores de los cinco continentes , pero todo este pandemonium tendrá la misma valoración jurídica que si el legendario Cojo Manteca regresa de la historia, rompiendo con sus muletas cuatro farolas y un escaparate en la Gran Vía de Madrid. ¿No es surrealista el país de Dalí?
Astucia
Hay que ser astuto para arrebatar el poder a tu adversario, contando con poco más de 80 diputados (el peor resultado electoral del PSOE en su historia reciente) y, a partir de ese bajo techo, que alcanza escasamente una cuarta parte del total de escaños, escalar al máximo poder de la nación. Pues eso es lo que hizo Sánchez después de detectar atinadamente que los independentistas siempre le iban a preferir a él como presidente antes que a Rajoy, que era su “bestia negra ”, especialmente desde la promulgación del 155. Los enemigos del país sólo podían mejorar en calidad de vida a partir de la estancia de Pedro Sánchez en la Moncloa, así que el resultado de la moción de censura estaba cantado de antemano , empezando por la sonada traición del PNV. Y más contando con el tradicional “dontancredismo “ de Mariano Rajoy, quien ni siquiera supo adelantarse a la jugada de Sánchez, dimitiendo y nombrando a la vicepresidenta Santamaría nueva presidenta. Lo que desmerece la astucia del personaje -factores morales aparte- es que el hecho de ser considerado un “mal menor” por comunistas e independentistas no ha sabido rentabilizarlo reduciendo el “peaje” a pagar por sus apoyos. Por el contrario ha realizado múltiples concesiones a dichos enemigos de la Constitución , que terminan dañando la unidad del país.
Cálculo político
Si conseguir el poder en condiciones precarias, como hizo Sánchez, es difícil, conservarlo y aumentarlo cuando ya estás instalado en la Moncloa , no es algo tan complejo, habida cuenta de que existe un cierto voto cautivo que depende no tanto de la persona como del cargo institucional . Los jubilados, por ejemplo, tienden mayormente a identificarse con el presidente que les paga “la última pensión” antes de las Elecciones; si,además, resulta que se elevan las pensiones al nivel de la inflación brutal del momento, los pensionistas tenderán a mostrar su agradecimiento con el último inquilino de la Moncloa. Lo mismo ocurre con los millones de funcionarios que hay en el país: si hay que elegir entre el rigor económico de los Populares (que les lleva en ocasiones a congelar sueldos) y el “viva la virgen” que suelen demostrar los socialistas en cuestión de gasto, la elección no es dudosa. Con esos cálculos se llega fácil a la conclusión de que es más problemático conquistar el poder, que conservarlo: una lección que Sánchez trajo aprendida con la moción de censura y Rajoy, no.
Contradictorio
La contradicción recibe una menor condena moral que la mentira pura y dura, pero en un político representa un grave asunto porque a veces traiciona estados de ánimo no anclados en valores, sino en el mero oportunismo o en el populismo. Es, por ejemplo, muy contradictorio convertirse en campeón de las nuevas políticas energéticas, basadas en las renovables, mientras el presidente viaja por medio mundo en un vehículo altamente contaminante, como es el avión Falcon , que a menudo utiliza no tanto para actividades oficiales, como por obligaciones de su partido , cuando no para diversión del matrimonio monclovita, ( como el viaje al festival de Benicasim , que disfrazaron de «evento cultural»). Además del Falcon, está el súper moderno helicóptero Puma , utilizado para cortos trayectos que son perfectamente realizables en coche. Contradicción ideológica , con grandes dosis de postureo, es lo que corresponde a un político de izquierdas con un toque narcisista como es el caso de Sánchez. Pero no es sólo Sánchez , sino que una ministra comunista como Irene Montero se va con sus amigas en avión oficial a USA, con el pretexto de un viaje de contenido político, que más parecía una «despedida de soltera».
Dictadura interna.
Pedro Sánchez fue muy contestado al principio de su mandato en el PSOE , hasta el punto de que tuvo que marcharse del partido para poder volver con más fuerza. Desde los comienzos de su mandato, Sánchez fue considerado por los barones socialistas un “outsider “ radical, de efectos peligrosos para el país, sensación que aumentó al regresar de las primarias con un poder renovado y aumentado . Ahora estos barones piensan más o menos lo mismo que pensaban, pero ha cundido el miedo a las represalias y se cuidan muy mucho de hacer declaraciones molestas en público. Incluso de Emiliano García-Page, presidente de Castilla- La Mancha, el más notorio opositor a Sánchez, se puede decir hoy en día lo mismo que escribió Fernando Savater del filósofo español de Harvard, Santayana: «su hostilidad era calculada y no debía traspasar ciertos límites para no poner en peligro su modus vivendi: contradecía a su medio sin retórica, pero insistentemente. No lo suficiente como para ser fulminado, pero lo bastante como para dejar claro que no formaba parte del grupo». Estamos , pues, ante un opositor tibio, como Lambán de Aragón o Ximo Puig de Valencia. Los barones socialistas son conscientes, en general, de que las políticas radicales de Sánchez pueden acabar con la historia centenaria del PSOE , tal y como ha ocurrido en Francia, con el partido de Mitterrand , que no alcanzó ni el 2% de los votos en las ultimas Elecciones. Conscientes del peligro, prefieren, sin embargo, ignorarlo , mientras esperan sufridamente ser barridos de la política por la marea de la historia. Todo, antes que levantarse y declarar , armados de valor, que el Emperador está desnudo. Esto se acaba de comprobar al aprobar el Congreso -por votación nominal- la ley que suprime el delito de Sedición .Todos los diputados han dicho Sí, sin rechistar, a una ley que representa un chalaneo vergonzoso del presidente con sus socios catalanes, lo que demuestra la atmósfera de pusilanimidad de un partido antes grande. Y ningún diputado ha tenido la vergüenza torera de rechazar la ley “de viva voce” , tras oír previamente su nombre, pronunciado por la presidenta del Congreso, a modo de “colaborador necesario de la felonía”.
Doblez / duplicidad
Sánchez vende a los españoles su bajada de pantalones con los independentistas, en base a una supuesta “paz” que desde que está él en el poder ha ido -dicen- mejorando , mientras perdía sus antiguos niveles de crispación. Todo esto es una gran mentira que intenta prosperar en base a la tradicional mala memoria de los españoles. Después de toda la agitación previa a la declaración unilateral de independencia ( de la cual habría que culpar a Rajoy por su inacción) la tranquilidad vino dada por la aplicación del 155, realizada por el mismo Rajoy contando con el apoyo de Albert Rivera y Pedro Sánchez (algo que a éste no le interesa recordar ante sus nuevos amigos). Cataluña fue un remanso de paz hasta después de las Elecciones catalanas : el independentismo estaba vencido, parte del gobierno en la cárcel y parte en el exilio, y no contaban con aliados interiores ni exteriores. No fue hasta el nombramiento del racista Quim Torra como presidente de la Generalitat que empezaron los graves disturbios en Barcelona y para entonces ya estaba Sánchez en el poder insuflando optimismo a los jefes rebeldes , mientras su ministro del Interior, el ínclito Marlaska, cenaba tranquilamente en su restaurante preferido de Chueca, ajeno a los cócteles Molotov, a la quema de contenedores, y al lanzamiento de adoquines contra los policías. Es claro que los independentistas se hicieron beligerantes cuando volvieron a sentirse fuertes y esto ocurrió después de que Pedro Sánchez les sacara de su depresión, animándoles a echar del poder a Rajoy, el“autor del 155”. Desde entonces, los independentistas volvieron a presumir de que “el que se mete con los catalanes, lo paga” y que “el Rey ya se podía ir preparando”. Estos son los reales “favores” que ha hecho Sánchez a su patria española y no el supuesto nuevo clima de tranquilidad en Cataluña. Sólo por ello, Pedro Sánchez debe figurar en las páginas más negras de la historia de este país.
Falsedad
Pedro Sánchez pasará a la historia como un mentiroso compulsivo sin precedentes en la historia política española: alguien que, sin el menor reparo, hace circular “trolas” inmensas que , posteriormente, tenderá a explicar con un descaro solo superado por algún otro político de su cuerda , como Bill Clinton, quien para justificar que no había cometido perjurio en sus declaraciones al Congreso relativas al caso Lewinsky , dijo , con total desenvoltura , aquello de «si, señoría, hubo fellatios en mis relaciones con la señorita Lewinsky, pero no existió perjurio por mi parte, porque usted debe saber que la fellatio no es un acto sexual en sí mismo ». O como cuando se declaró culpable de haber fumado porros durante su estancia de estudiante graduado en Oxford , pero con el atenuante de que “nunca se había tragado el humo”. La “creatividad” de la izquierda en cuestión de mentiras, es proverbial, así que no debemos sorprendernos porque Pedro Sánchez haya hecho durante su mandato un amplio ejercicio de maestría. Dijo, por ejemplo, que«perdería el sueño si gobernaba con comunistas» ; «que nunca apoyaría su mandato de gobierno en los independentistas» ; que el auténtico delito imputable a Puigdemont y sus colegas «no era el de Sedición, sino el de Rebelión »; «que todos los independentistas debían cumplir íntegramente sus penas» ; que como presidente «nunca los indultaría» y, con relación al Sahara, «que el nuevo acuerdo permitirá el reconocimiento de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos». Además, y con objeto de resaltar sus diferencias con los Populares , también prometía no indultar a nadie por delitos de Corrupción ( y ya está preparando el indulto de los ERES para beneficiar a Griñán y sus secuaces). ¿Se pueden decir más mentiras juntas sin que , al parecer, produzcan menos consecuencias políticas en un país en el que “todo vale”?
Goebelianismo
Goebels, doctor en filosofía y ministro nazi , ha quedado para la historia como un genio de la propaganda al servicio de una ideología perversa. Mientras Hitler llevaba adelante su “guerra total” Goebels innovaba en el campo de la propaganda , creando una atmósfera extremadamente favorable a las ideas nazis, a través de electrizantes discursos, exhibiciones paramilitares y demostraciones multitudinarias de orgullo racial; la mayoría propagadas con la ayuda de emisiones de radio y de la naciente industria cinematográfica. Pedro Sánchez, sabe que para mantenerse en el poder debe pisar terreno quebradizo y cultivar “amistades peligrosas” todo lo cual le puede pasar factura, como se vio en las elecciones andaluzas. De ahí su interés en la propaganda, al mejor estilo Goebels, que pasa por controlar los principales resortes de la opinión pública; a saber: a) ceses en RTVE para situar gestores más cómodos al frente de la radio-televisión nacional; b) renovación en la jefatura del INE, cuyas estadísticas sobre aumento de precios molestaban a Sánchez ; c) nombramiento de un socialista para gestionar el CIS y sus sondeos de opinión, d) control sobre INDRA una gran tecnológica especializada en logística de Elecciones ; e) cambio en la dirección del CNI , como castigo al espionaje de Pegasus ; f) pago , con cargo al Estado, de un documental tipo Netflix para agigantar su figura presidencial; g) contratación de una gran nómina de asesores presidenciales como no se ha visto en la historia reciente de la democracia ; g) apoyo variopinto a los medios “amigos” como el País, la Cadena Ser , La Vanguardia, el Periódico de Cataluña, o la Sexta TV, para que respalden sus políticas y/o actúen de “bomberos” cuando las cosas se pongan difíciles y h) hacer circular el dinero estatal , en políticas de “ayudas” , cuando se acercan los procesos electorales.
Lampedusianismo
El término Lampedusiano hace referencia a esas políticas que tienden a cambiar todo, para que nada cambie. Los independentistas catalanes -en especial los seguidores de Puigdemont- ven maneras lampedusianas en la forma de hacer política de Pedro Sánchez , y lo han expresado de forma no exenta de gracia: con Sánchez -dicen- lo único que consigues son promesas del tipo «tenemos que quedar, para fijar la fecha en que volveremos a vernos para redactar el calendario de la futura mesa de negociación y los contenidos de los que tendremos que hablar en su momento ». Es decir, consideran que Sánchez alarga sine die aquellos problemas que no puede resolver ( el referéndum de autodeterminación por ejemplo) , mientras les suelta un poco de carnaza periódicamente (inversiones, indultos, leyes de sedición ) , para mantener tranquila a la fiera. Una muestra más de la amoralidad, astucia y flexibilidad del personaje.
Narcisismo
A Pedro Sánchez se le ve un político encantado de conocerse, consciente de poseer una figura nada común: casi 2 metros de altura y cara de actor de Hollywood. Se mueve, pues, como un auténtico pavo real, con su nutrido gobierno de mujeres ministras , engordado para la ocasión no tanto por una cuestión de feminismo, sino porque es sabedor de que, cuando se trata de equipos de trabajo, la lealtad para con el presidente por parte de las mujeres, es sin duda más segura que la de los correspondientes colegas masculinos, (siempre celosos del jefe) y directamente proporcional a su atractivo como líder. Por eso , cada vez que Sánchez se mete en líos, aparecerán providencialmente tres o cuatro ministras en televisión , dispuestas a jugarse la cara para salvar el rostro del macho-alfa presidencial. Siempre incansables y con la apariencia de “fans” – “cheerleaders” como las denomina John Zulueta- que les caracteriza. En este ambiente, es difícil que el presidente tenga que enfrentar una dura contestación interna , porque incluso las ministras de Podemos evitan personalizar en Sánchez sus puntuales críticas a la gestión de los socialistas.
Nihilismo
El silogismo más elemental dice que si vas por la vida sin valores, es que no crees en nada y, si no crees en nada , eres nihilista. La izquierda , no obstante, sí cree al menos en el peligro de un régimen liberal y un sistema económico capitalista (hijo del anterior) porque ambos han puesto en jaque las ideas de Marx desde que se publicara la primera edición de El Capital. Por eso el nihilismo de izquierdas es sui géneris y está dirigido a socavar en el medio plazo el sistema político y el económico que viene frenando sus ambiciones de dominio universal, durante los dos últimos siglos. Ateos como son, han adoptado, sin embargo, las ideas de igualdad y apoyo a los pobres, emanadas del cristianismo (después secularizadas por la Revolución Francesa) mientras despreciaban el resto de sus valores morales , como el reforzamiento de la familia y el respeto a la verdad. Pedro Sánchez ha demostrado ser un nihilista completo : su destrucción sistemática de la familia, con la protección y promoción de nuevas parejas sexuales no reproductivas, y la fama de mentiroso que ha cosechado en su corta trayectoria, así lo confirman.
Pragmatismo
El pragmatismo en Sánchez emerge invariablemente en momentos de debilidad. Recordemos como entró en la Pandemia con ánimo de gran controlador de la crisis ,para abandonar inmediatamente su papel interventor, dejando el problema en manos de las CC.AA., en cuanto comprobó las dificultades logísticas inherentes al caso. En un tema más reciente, hemos comprobado que si el gobierno de Marruecos le espía el móvil (como han confirmado hasta la UE) y le obliga a cambiar la política sobre el Sahara , accederá mansamente , antes de reaccionar de forma airada y generar un gran escándalo. Su natural soberbia es frenada en tales casos por un pragmatismo cauto que le recuerda que son batallas perdidas de antemano. Lo que nunca hará, en cualquier caso, es decir la verdad sobre estos cambios drásticos de política : recuerden que la nueva postura con respecto al Sáhara iba a producir el “reconocimiento” de las plazas de Ceuta y Melilla por parte de Marruecos, según palabras de Ministro de Asuntos Exteriores. Con el tiempo se supo que esta era una mentira más de Pedro Sánchez destinada a hacer digerible la nueva píldora.
Sagacidad
Un político sagaz aprende que cuando se hacen fechorías políticas de forma directa o vicaria, lo importante es mantener la unidad del partido . Esto funciona como la ley de la Omertá de la mafia calabresa: protege y arropa a toda la gente tuya que se haya metido en problemas (políticos, judiciales, fiscales, etc) y no los dejes nunca tirados, porque, si lo haces, tenderán a “cantar por soleares” y terminarán implicándote (como bien saben los Populares). Hay, pues, que arroparlos continuamente a ellos y a sus familias y, cuando las cosas se pongan realmente feas, les acompañas, si hace falta, a la puerta de la cárcel y -según entran- se les susurra “tranquilo, que estamos preparando tu indulto”. De esta forma, la corrupción deja poca huella y se puede siempre focalizar en la “derecha amiga de los ricos”.
Soberbia
Si la oposición de derechas tuviera más capacidad de análisis del adversario hace tiempo que se habría dado cuenta de que la soberbia es el talón de Aquiles del presidente. Por eso, cuando se le acosa duramente en los “cara a cara” , pierde el control y afloran los nervios junto con la vena autoritaria que trata permanentemente de ocultar y que le deja en tal mal lugar: encaja muy mal la critica, llevado por su natural narcisismo, como comprobó Albert Rivera en un debate televisivo (a propósito precisamente de su pacto con los independentistas, que Sánchez negaba vehementemente ) . Aunque, como todos los rencorosos, tenderá a la venganza en frío: recuerden cuando dejó el PSOE para presentarse a las primarias; o su reciente comportamiento a resultas del pacto fracasado con el CGPJ: ha pasado de decir “no tenemos los apoyos necesarios para cambiar la ley de Sedición” , para reunirlos en una tarde , llevado de su cabreo por la negativa de Feijóo a seguir adelante con los pactos judiciales. Sánchez acaba, además, de nombrar por su cuenta dos jueces del Constitucional ,ambos con una amplia carrera a la sombra del PSOE . Este es el mismo Sánchez del que acabamos de conocer un video de sus tiempos más jóvenes, diciendo que cuando él llegase al poder acabaría con la elección del CGPJ por parte de los partidos ¡Soberbia en estado puro, aliñada con mentiras!
Supremacista de izquierdas
Pedro Sánchez es un constante crítico de Vox, al que denomina «la ultra-derecha» , ( o directamente partido “franquista” o “fascista”) y su propósito no es otro que descalificar al grupo de Abascal, con objeto de evitar una asociación con los Populares, que pueda conducir con el tiempo a que la derecha obtenga mayores cuotas de poder, bien sea a nivel local, autonómico y/o nacional. Pero Sánchez no se corta un pelo, y considera lícito por su parte gobernar con socios comunistas , a pesar de constituir esto una anomalía en el ámbito de Europa y de la OTAN. Pero el “desahogo” de Pedro Sánchez es de tal calibre, que no piensa por un momento que esté sosteniendo una política perversa en momentos en que Putin, el amigo de sus socios comunistas, está en “guerra sucia” contra Ucrania. Por otra parte sus socios políticos europeos o militares atlánticos no le critican abiertamente (contra lo que cabría esperar) “por sus extraños compañeros de cama” porque la mitad son de su cuerda socialista y el resto son oposición europea de derechas, tan acomplejada como la oposición de derechas española. La izquierda representa hoy un tipo de supremacismo moral sin fundamento ni carta de naturaleza, pues sigue siendo heredera de las ideas que llevaron a la esclavitud (cuando no a la muerte) a millones de personas en la U.R.S.S. y China. Pero es un hecho que la izquierda progresa, porque los militantes se creen “bendecidos por la historia” ; hasta el punto de que ministras como Irene Montero se animan a proclamar, por ejemplo, que los niños tienen derecho a la sexualidad con adultos “ siempre que no sean coaccionados”. El tipo de declaración esta que en algunos países de rigurosa moralidad te puede llevar a la cárcel y que aquí los colegas de la ministra podemita jalean en pro de la “libertad” de unos pequeños que , como sabemos, son fácilmente manipulables por los mayores. La misma ministra de “Igualdad” que, paradójicamente, se ha visto envuelta en un caso de nepotismo desde que llegó al gobierno , responde con un speech histérico en el Congreso, cuando una diputada de Vox le recuerda, con duros términos, esta anomalía. Menos mal que alguien “tiró de hemeroteca”para demostrar que el primero que había acusado de nepotismo a la mujer de Aznar fue precisamente la pareja de Montero, Pablo Iglesias ( ironías de la vida). Pues bien, Pedro Sánchez da ejemplo todos los días de supremacismo moral con su defensa populista de los pobres y ataques gratuitos a los ricos, mientras defiende a ministras como la Montero que es incapaz de presentar una disculpa por haber producido una mala ley, excarceladora de violadores; una política fanática , en fin, que llevada de su natural soberbia, acusa hoy a los populares de “promover la cultura de la violación” (ver para creer).
Truculencia
Parafraseando la conocida máxima periodística, Pedro Sánchez es de la opinión de “ no permitir que la cruda realidad se interponga en tu camino de leal salvador de la patria”. Su lema podría ser : «Lucha por lo crees, pero si no consigues tus objetivos , créate una realidad paralela : todo antes que confesar un fracaso». Eso es lo que ha hecho Sánchez con los “fijos discontinuos” : los ha sacado del Limbo y los ha llevado directamente al Cielo , aunque solo nominalmente, porque siguen trabajando lo que trabajaban y cobrando lo que cobraban (pero por lo menos ya no “ensucian” las estadísticas). ¿Se acuerdan de los famosos ERTES que surgieron durante la pandemia? Pues por ahí siguen con miles de trabajadores colgados todavía de sus flecos, en especial trabajadores del automóvil en paro por falta de piezas . Pero ya no importa, porque también han dejado de molestar como “parados”. Restando estos ítems de los totales, Pedro Sánchez obtiene, como pretendía, unas cifras maquilladas del paro, así que ya puede presumir de que «estamos al nivel de ocupación anterior al de la Pandemia» . Lo cual es otra mentira colosal, como lo demuestra el hecho de que somos de los pocos países de Europa que todavía no hemos recuperado el nivel del PIB anterior a la pandemia. ( Hasta el mismo Maquiavelo, si viviera, se rendiría incondicionalmente ante las dotes “maquiavélicas” de Pedro Sánchez)
Conclusiones.
Pedro Sánchez se ha ganado a pulso su pésima fama de político marrullero, falso, populista, oportunista, ventajista…… y otros tantos adjetivos perversos que se derivan de su perfil psicológico de naturaleza “ borgiana”. Siendo todo esto cierto, lo peor es que Sánchez ha traicionado el espíritu de la Transición , trayendo al gobierno, por primera vez desde la Guerra Civil, a partidos comunistas y extremistas de izquierda , quienes con sus habituales malos modos han crispado la dialéctica gobierno-oposición hasta límites no vistos antes. En justo castigo a su osadía e imprudencia, las encuestas políticas (con excepción de las del CIS a cargo de Tezanos) dan a Sánchez como perdedor en las próximas elecciones. Pero, por otra parte, es tal su habilidad gobernando , y la determinación y falta de escrúpulos que muestra el personaje ante las dificultades que se le presentan, que nadie está seguro de que , en el último momento, no se saque un reluciente conejo de la chistera ( pagado con el dinero de todos ) que le sirva para dar la vuelta a la tortilla, conservando otros cuatros años el poder, y destrozando de paso la figura política de Feijóo. Después de pasar por un periodo de “vacas flacas” derivado del fracaso de la U.R.S.S., la izquierda ha conseguido un renovado protagonismo en el mundo, fruto del absortismo de una derecha que con la conquista de su ansiado destino histórico -el mercado global mundial- parece darse por satisfecha. La izquierda -tanto la democrática como la autoritaria- ha descubierto por su parte que una vez conquistado el poder, lo inteligente es no perderlo nunca más y que el sesgo sociológico de izquierda del mundo occidental les permite perpetuarse en el poder, a condición de aprender a retorcer adecuadamente los principios éticos, lo cual es posible sin caer en la necesidad de recurrir a groseros fraudes electorales, como los antiguos “pucherazos” . Y en estas cuestiones está ahora Pedro Sánchez y sus colegas: ordenando el mundo futuro desde la Internacional Socialista. Para ello tienen al mejor líder posible: al César Borgia del siglo XXI.
Alonso Cortés
30 de noviembre de 2022.
P.S: Y después de todo lo dicho, nos quedaba por descubrir cómo Pedro Sánchez se podía superar a sí mismo , otorgando la Amnistía a todos los delitos de la Secesión que no cubrieron los Indultos; a cambio de los siete votos que necesitaba para gobernar. ¡Borgia en estado puro!